Asesor de Salud

Déjanos tu teléfono y te llamamos

Horario de contacto:

91 590 52 99

Hablar para convencer

En la comunicación oral intervienen 3 factores:

  • Emisor: tiene el dominio comunicativo mediante la voz y el habla.
  • Receptor: es el perceptor de la información, por tanto, intervienen aspectos neuropsicológicos.
  • Información: es la intención comunicativa, en la que influyen aspectos psicosociales.

La primera impresión del receptor viene de la voz del emisor. La voz es nuestro DNI y refleja nuestro estado psicológico, anímico, físico, social. Si se quiere convencer, vender una idea, tenemos que entrenarla para dominar registros que se acomoden a la audiencia, de modo que perciban un mensaje convincente.

¿Se puede entrenar la voz?

Para dominar los usos comunicativos de la voz es necesario mantener el control sobre:

  • Intensidad
  • Tono
  • Timbre

El conjunto de estos componentes va a provocar una reacción de aceptación o rechazo del mensaje o del propio emisor.

El primer paso es conseguir que el sistema que interviene en la fonación y en la emisión oral esté siempre a punto. Para ello tiene que revisarse de forma asidua para evitar problemas y prevenir posibles patologías. Es por ello que entrenar la voz y los diferentes sistemas que intervienen en la producción de sonido adecuada es fundamental.

Cómo captar la atención

La atención es una función cognitiva básica. Se ha comprobado que, dependiendo de cómo se emitan diferentes sonidos, el tiempo atencional varía. Esto se debe a las diferentes frecuencias en esa emisión de sonidos. Por ejemplo, para alargar la capacidad de atención del escuchante, de modo que la posibilidad de persuadirle sea mayor, podemos utilizar:

  • Frecuencias bajas graves en partes del discurso
  • Dicción correcta, pausada
  • Prosodia calculada
  • Intensidad en palabras o frases clave

Todo ello, complementando el discurso con otro tipo de recursos orales con el fin de conectar plenamente con nuestro receptor y convencerle.

Cómo convencer con nuestro mensaje

La captación del mensaje y, por consiguiente, la posibilidad de persuasión, se basa en:

  • La atención
  • El tiempo que se dedique a la decodificación del mensaje y que esta sea: directa, eficaz y efectiva

El dominio de diferentes registros orales permitirá adecuar el mensaje a los diferentes públicos y medios.

El mensaje, por sí solo, puede ser aceptable, pero para convencer que es el mejor tiene que “calar”.  Los sonidos pueden expresar sentimientos: un silencio, una sonrisa, un lloro, pueden sincronizar el mensaje con las emociones y pueden penetrar en la psique, conectando con el interlocutor.

La percepción oral varía dependiendo de cómo se transmite el mensaje. Por nuestra mente convergen un universo de sensaciones, emociones, que percibimos y transmitimos de formas diferentes.

El desarrollo de constructos emocionales, a veces, es más importante que el racional. La toma de decisiones se hace, en muchas ocasiones, desde la emoción, la empatía, es decir, sentirse convencido de lo que está oyendo.

La comunicación oral es la vía fundamental para conectar y trasladar emociones. Y esto solo se consigue entrenando nuestro sistema fonador.

Escribe un comentario

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies