Asesor de Salud

Déjanos tu teléfono y te llamamos

Horario de contacto:

91 590 52 99

6 consejos para mejorar la fertilidad

Cuando una pareja comienza a buscar un embarazo debe saber que la posibilidad de que suceda en el primer mes es tan solo del 20%.

Al cabo de un año el 80% de parejas ya habrá conseguido su embarazo. El 20% restante debe plantearse que hay algo que no funciona adecuadamente, aunque es cierto que, en ese segundo año, más de un 10% de estas se quedarán embarazadas espontáneamente sin tratamiento.

Transcurridos dos años quedará entonces un 10% del total inicial. Estas son las parejas que catalogamos como estériles.

En caso de que pasen los meses y el embarazo no se produzca podemos dar una serie de recomendaciones que pueden ayudar a mejorar las condiciones para que la fecundación tenga lugar.

1. Frecuencia de las relaciones sexuales

La frecuencia coital que se considera óptima para conseguir un embarazo se estima en una vez cada dos días (o tres veces por semana).

Considerando que los espermatozoides pueden estar vivos en el moco pre-ovulatorio durante dos o tres días, esta frecuencia asegura la impregnación del moco por los espermatozoides, su capacitación y la fecundación cuando surge la ovulación.

Es cierto que el máximo de probabilidad sucede con las relaciones sexuales el día de la ovulación, pero no es necesario programar este evento. Muchas veces, la programación actúa negativamente en el resultado.

Naturalmente, cuando las relaciones sexuales son escasas, las probabilidades disminuyen. Pero hay que hacer aquí la observación de que todos los extremos son perniciosos. Un exceso de relaciones sexuales suele conducir a un semen pobre que no tiene tiempo de recuperarse y, por tanto, disminuye sus capacidades fecundantes.

2. La obesidad y la delgadez

Aquellas personas cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) es superior a 30 o inferior a 20 presentan tasas de fertilidad disminuidas.

La obesidad es especialmente nociva en el caso de la mujer, cuya fertilidad se ve alterada de forma directamente proporcional al aumento del IMC.

La delgadez suele acompañarse de altos índices de alteraciones menstruales y de fallos de la ovulación.

3. El estrés

No disponemos de medios fiables para valorar el estrés de forma objetiva, pero no cabe duda de que es una de las causas importantes en la esterilidad.

El problema más grave es que disponemos de pocos medios para luchar contra estas situaciones. A veces será necesaria la ayuda psicológica e incluso medicación psicotrópica para ayudarnos a lidiar con esta enfermedad. Es estos casos se precisa retrasar la llegada de un embarazo hasta que la situación esté controlada.

4. El tabaquismo y otras adicciones

Son infinitos los trabajos científicos que se publican sobre los efectos perniciosos del tabaquismo.

Se sabe que el tabaco disminuye la fertilidad, tanto en el hombre como en la mujer. Estos daños guardan una relación proporcional a los años de consumo y a la cantidad diaria de tabaco consumido.

El riesgo relativo de sufrir esterilidad en las mujeres fumadoras aumente entre 1 y 1,35%, pero además se incrementan las posibilidades de padecer otros trastornos reproductivos, como es el caso de la menopausia precoz.

5. Contaminación y tóxicos ambientales

El descenso de las cifras de fertilidad humana que se ha experimentado en los últimos 60 años se ha atribuido a nuestra convivencia con numerosas sustancias tóxicas.

Sustancias como disolventes, diversos pesticidas, benzol y derivados, dioxinas y mercurio, plomo o cadmio son potentes contaminantes.

Se sabe que alteran, tanto la fisiología de las células germinales (óvulos y espermatozoides), como el desarrollo del embrión y del feto.

6. Ejercicio físico

El ejercicio físico moderado y habitual influye favorablemente en todas las funciones corporales, incluida la fertilidad.

Además de la ayuda que supone para mantener el peso corporal dentro de los límites deseables, contribuye al mantenimiento de las glucemias, al consumo de grasas y a la producción de beta-endorfinas cerebrales, que son parte importante de la sensación de bienestar físico y psíquico.

Las claves para una mejor salud reproductiva incluyen ejercicio aeróbico suave y una alimentación sana.

Noticias relacionadas

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies